Bebes
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El recién nacido también puede sufrir problemas, que hay que tratar cuanto antes, para que al crecer no haya secuelas. Entre los más importantes están los siguientes:

Deformidades craneales: Cuando el bebe nace, ya sea por mala posición en el útero materno, por nacimiento por fórceps o ventosas, o por apoyarse en el mismo lado siempre, pueden sufrir deformidades craneales. En un primer momento los huesos del cráneo no están consolidados en un bebe como en un adulto, para que le sea mas fácil pasar por el canal del parto, no obstante al año ya se encuentran prácticamente todos los huesos unidos y a los tres años ya hay unión total de estos. Por esta misma razón resulta altamente indicado en cuestiones de deformidades craneales tratar a nuestro bebe antes de un año, ya que responde mejor a la terapia, de no ser así, lo más probable es que a largo espacio de tiempo nuestro hijo sufra en la adolescencia, problemas de escoliosis en la espalda, con los dolores que esto conlleva.
La osteopatía craneal y la terapia craneosacra corrige este problema, lo que nos evitará problemas serios en un futuro, siendo además muy suave e indolora para el bebe y dejándolo muy tranquilo y relajado.

Cólicos del lactante: Son espasmos o contracciones dolorosas del intestino que aparecen por una causa no muy clara, aunque habitualmente va asociado a inmadurez del intestino, intolerancia alimentaria o estrés de los papas que perciben los niños. El síntoma característico es el llanto inconsolable (especialmente por la noche o a ultimas horas de la tarde) , puños cerrados, piernas dobladas sobre el abdomen e incluso, cambio de coloración en la piel, asociados a problemas de estreñimiento, regurgitación u otros problemas digestivos.
El tratamiento ostepático infantil en este tipo de trastornos es un aliado optimo, ya que se mejora el peristaltismo intestinal, mejorando de este modo los síntomas del bebe y evitando problemas a largo plazo como colon irritable, estreñimientos…

Terapia respiratoria: Ante una infección respiratoria o un proceso crónico como asma, el niño se encuentra con serias dificultades para respirar.

La mayor parte de estos procesos en niños de 0 a 3 años son por infecciones de las vías respiratorias superiores que se transforman en bronquitis, bronquiolitis o alveolitis por una carencia en la función respiratoria, llegando incluso a volverse neumonía, tras mucho tiempo con las secreciones estancadas

Para aliviar y hasta curar estas alteraciones es indispensable la aplicación de fisioterapia respiratoria por medio de técnicas que logran despegar las secreciones de las paredes alveolares y bronquiales para que el paciente las expulse mediante la expectoración, esto se consigue mediante ligeras manipulaciones sobre la caja torácica del bebe.

Con este procedimiento se quita la mucosidad infectada, se evitan las infecciones recurrentes, y no es necesario suministrar tantos antibióticos y otros medicamentos al niño.